LEY DE EDDIE MURPHY
Eddie Villa Real
EL AGUILA NOPALERA

Ya estoy hasta la madre de oír quejas. Desde el año de 1345 que se me ocurrió subirme a un incomodo y espinoso nopal para merendarme una víbora, cosa que yo y mis familiares hemos hecho por siglos, es decir, comernos una alimaña que también podría ser una rata almizclera, o bien un topo o una tuza y no precisamente arriba de un incomodo nopal, desde entonces no he escuchado mas que quejas y mentadas de madre por parte de los que ya estaban asentados por acá, desde que   llegaron los fundadores de Tenochtitlan como símbolo o estandarte para fundar su ciudad en un islote que no servía para nada.

Luego que me pusieran al centro de su bandera tricolor los que, muchos años después,  decidieron que yo fuera su figura central. La luna escogió al conejo, los gringos al águila calva, los ingleses al león y los de la UNAM al puma y hasta ahora no sé porque a los humanos les da por escoger a mis congéneres del reino animal como mascotas para plantarnos en sus banderas o bien sus uniformes,  ya que, por otro lado,  nos están dando en la madre aniquilándonos a base de su famoso calentamiento global que ha acabado con millones de especies hermanas como la nuestra denominada  como la única y esplendorosa especie de “las águilas reales”.

Y bien decía que ya estoy hasta al copete de las quejas de más de 755 años de los pobladores de estas tierras del valle de Anahuac y lugares circunvecinos que ahora se llama Kafkatitlan  y que empezó por las quejas de los vecinos de lago de Texcoco cuando me descubrieron arriba del nopal unos extranjeros despistados que habían emigrado desde Aztlán, allá por  Nayarit, y que un viejito les había predicho que cuando me vieran comiéndome a una serpiente en un islote, allí, precisamente debían de fundar una ciudad en el más insalubre y pantanoso lugar de toda la región.

Estos, que llegaron acompañados por unos miles, pronto se convirtieron en cien mil o quizás más y empezaron a esclavizar a los vecinos para que produjeran  las cosechas de los alrededores  del lago ya que en ese páramo húmedo y desértico, no existían posibilidades de sobrevivir.

Las quejas de los de Tlalpan, Texcoco, Tacuba, Atzcapozalco y  Coyoacan empezaron a zumbar en mis oídos.  Pero no hacían nada pues les daba miedo  meterse al centro del lago a expulsar a los Meshicas que cada vez se hacían más numerosos y sobre todo más fuertes. Al principio cuando eran unos cuantos, hubiera sido fácil correrlos pero como nadie ambicionaba esas tierras pantanosas, los dejaron vivir y crecer. Solo les tomó doscientos años, que es un parpadear en la historia de un pueblo para darse cuenta que los aztecas, como se les llamaba ahora, eran unos cabrones bien hechos y los demás por huevones y dejados, se aguantaron y empezaron a pagar tributo a base de alimentos, que ellos si podían producir en tierra seca y sobre todo esclavos y vírgenes para que  pudieran ofrecerles los corazones a sus dioses que eran mas sanguinarios que ellos mismos.

Las quejas continuaron irremediablemente y no fue sino hasta que en 1519 vieron la oportunidad de aprovecharse de que llegaron unos gigantes metálicos con caras blancas y barbadas montados arriba de unos venados sin cuernos y que fabricaban truenos que derribaban y mataban a distancia.  Los tlaxcaltecas fueron los primeros que se unieron  con ellos para darles la victoria  a los aventureros españoles que después de varios meses de sitio, conquistaron la gran urbe al centro del lago y se dedicaron a derrumbar los templos y pirámides existentes y a matar a cuanto indio se habían atrevido a guerrear con ellos y hasta los que los ayudaron  a invadir los obligaron a convertirse en adeptos de una religión que era bien sanguinaria ya que su dios era clavado en unos palos y las espinas se le insertaban en el cráneo. Además presumían que primero convertían el vino en sangre y luego se lo tragaban con unas copotas de oro

Las quejas las escuchaba yo mezcladas con gritos de dolor y desesperación y  nada mas los miraba y pensaba de lo pentontos que habían sido. Como es posible que unos cuantos cientos de soldados forrados de lámina y cascos de acero, pudieran conquistar a una gran nación compuesta de mas de 200 pueblos  con ejércitos preparados que eran miles y miles y que fueron derrotados por ser indigentes, indispuestos e individuales. Si se hubieran unido en lugar de quejarse, la historia se hubiera escrito de otra manera. Y luego,  tres cientos años después, los habitantes criollos, mestizos e indios siguieron quejándose pero ahora el cantar era distinto.

“Hasta cuando nos van a seguir explotando estos gachupines  que se llevan el oro y la plata de nuestras entrañas y que solo nos dejan las migajas”. En lugar de unirse  y tomar la capital, obedecieron  órdenes  que los arengó a que se regresaran solo para ser apresados y fusilados los líderes y en desbandada se retiraron humillados a sus pueblos quejándose de su mala suerte. Tuvieron que pasar once años y un chaquetero español que se autodeclaró emperador, para que se sacudieran del yugo de España y las quejas siguieron pero en otro sentido. Porque no nos unimos para crear un gobierno demócrata y este grito lo he estado oyendo por los últimos dos cientos años.

Se quejaron  de los franceses que les endilgaron otro emperador,  cuando al primero ya le habían fusilado, y luego de que los gringos les quitaron la mitad de su territorio para pasar luego quejas en contra del primero que duró en el poder y lo tildaron de dictador. Luego se quejaron de que la revolución no les había hecho justicia y que había parido nuevos millonarios para finalmente llegar a la conclusión de que Salinas es el único que no ha robado ya  que  se dan cuenta es que éste  no fue como Santa Ana que vendió a México sino que “lo compró completito”    

Lo que no toman en cuenta es que ese  lugar siempre ha sido muy famoso y tuva gloria universal por su gran cultura y bienestar que era la envidia de todos. Primer productor de oro y plata a tal grado que su moneda hace 100 años era más aceptada que el dólar. La revolución se encargó de hacerla  añicos y tirarla al suelo de las desgracias.  Y por qué todo esto?  Porque en este lugar bendito de los dioses, se establecieron millones de sus pobladores que solo se dedican a quejarse, a hacerse los orates, al quítate tu para ponerme yo, al “ahí se va”, al “yo hago como que trabajo y tu haces como que me pagas” y por ultimo al “dulce far niente” deporte nacional que practican mas de las tres cuartas partes de su población. Y con frases muy trilladas como esa de LA TIERRA ES DE QUIEN LA TRABAJA, PUES QUE TRABAJEN LOS TRACTORES. O bien la otra muy conocida de que LA DISTRIBUCION DE LA RIQUEZA ES LA DESGRACIA DE LOS PUEBLOS.  POR ESO MEJOR NO HACEN NADA PRODUCTIVO

La verdad es que la tierra es del que tiene capital para ponerla a trabajar y producir y que la riqueza no se distribuye sino que se crea y se  guarda por aquel que la produjo para conseguir  más riqueza. O sea que los empresarios, si van a arriesgar sus capitales para dar trabajo, se lo darán al que quiera producir y no al revés.  Ya estoy hasta el copete de oír que solo los extranjeros como los judíos, los árabes y los españoles son los que acumulan la riqueza sin darse cuenta que estos llegaron al país sin un centavo y que a base de trabajo y de ahorro en dos generaciones, controlan todo. Se quejan de que Carlos Slim es un acaparador sin pensar que su padre llego a este país con lo puesto y un par de sandalias. TODO LO DEMAS ES GANANCIA PRODUCTO DE SU TRABAJO.  Los japoneses y los chinos acaparan la riqueza sin tener materias primas y con gran tecnología las convierten en aparatos, coches y teléfonos. Estos quejumbrosos no se dan cuenta que en su país es al revés.  Compran todo hecho y solo venden materias primas baratas como el petróleo que se esta acabando sin darse cuenta que a la larga se van a quedar sin nada.
La diferencia es preparación, educación, ganas, y deseos de progresar.  

Basta de solo quejarse y armar barullo, broncas, manifestaciones, plantones y huelgas. Eso no produce nada. Estoy hasta la madre de oír que todos los habitantes de Kafcatitlán están muy orgullosos de ser de aquí. Eso es puro cuento vendido  por la televisión y el gobierno. Los partidos de izquierda que nos tratan de convencer de que el petróleo es nuestro, pero es de los políticos y de los líderes del sindicato  y de que éste es  un gran país. 

Para nada. Este es un país en donde los que se quejan todo el día no se unen y no se ayudan unos a los otros para salir adelante. Los extranjeros cuando llegan a este país inmediatamente buscan reunirse con sus paisanos para que los apoyen y les den empleo. En veinte años son millonarios.

Pero en este país de las quejas y  quejumbrosos la mayoría se dedica a echarle la culpa al gobierno sin darse cuenta que  el mal gobierno es culpa de ellos. Primero tienen que convertirse en un pueblo chingón para después que elijan y obtengan un gobierno de igual categoría. Pero ahora se valoran tan bajo que piensan que no pueden mejorar y solo se dedican a armar broncas y manifestaciones. Ya dejen de quejarse y dedíquense a leer y educarse en lugar de solo ver televisión y gastar dinero en las cantinas.

Y ahora ya estoy harta de oír quejas y de ver que en este país son sus mismos  habitantes los que no quieren ni tienen ganas de salir adelante y solo se la pasan quejándose de todo y echándole la culpa a los demás

Por esa y otras razones de peso y envergadura,  me salgo del estandarte y me voy volando para las altas montañas de los Andes o cualquier otro refugio que pueda encontrar en donde ya no escuche tantas estupideces y observe cualquier cantidad de arbitrarias acciones que solo conducen al fracaso de este país de perdedores que no quieren salir adelante en la vida.

ATENTAMENTE
EL AGULA DE LA BANDERA

Y  ahora,  cuando escucho las sabias palabras de  nuestra águila patria, me pongo a cavilar y de inmediato   recuerdo el  precepto de la LEY DE EDDIE MURPHY  que dice: MEXICANO, CUANDO TE VEAS EN EL ESPEJO, LO UNICO QUE  PUEDES DECIR ES: CULPABLE SOY YO.

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